Cómo decirte
que todo ha terminado
que ni ya ni el mar me recuerda a ti,
y tu ausencia no me llena
cuando la siento presente.
Cómo decirte,
el azul es más bonito que el negro
pero no lo cubre.
Que si hoy pienso en nuestra historia,
maldigo ese sueño caducado
que ayer mismo bendecimos.
Como decirte
qué estás muy fuera, ya no Dentro de mí
-maldito Lerner-,
y que, no te importe, en algún punto
estas almas se han des-vinculado,
des-animado,
des-membrado
destrozado.
Cómo mengua la vida,
qué poco dura lo eterno.
Te diría, te preguntaría:
¿Has oído, alguna vez,
el sonido de nuestras lágrimas
cuando ruedan?
Ya el amor no gira en torno al nosotros,
la cadencia se ha roto
y nuestros cuerpos paralelos
son el suicidio de los sentimientos.
El eje de tu torso
cae al pozo de la desesperanza.
Nuestra geometría
no es tan dulce.
Te diría tantas cosas esta tarde
-si pudiera-
que sólo puedo servirte, bien frío, el silencio.
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